Es un salto necesario para electrificar el transporte pesado
Buenos Aires-(Nomyc)-La electrificación del transporte no es solo en los autos, sino que el verdadero reto y el que más impacto climático tiene, está en camiones, micros de corta, media y larga distancia, ya que los tiempos de carga no pueden ser una molestia: deben ser casi invisibles.
El proyecto HV-MELA-BAT, coordinado por el instituto alemán Fraunhofer ISE junto a socios industriales, se centra en llevar la carga eléctrica a escalas “XXL”, capaces de competir con la carga de combustibles fósiles en tiempo y operatividad, con una idea sencilla de entender, pero compleja de ejecutar: más potencia, en menos tiempo, sin colapsar la red eléctrica.
De CCS a MCS o cuando la carga rápida ya no es suficiente: la infraestructura actual, basada en el estándar Combined Charging System (CCS), empieza a quedarse corta para vehículos pesados y el salto hacia el Megawatt Charging System (MCS) implica trabajar con niveles de potencia muy superiores, del orden del megavatio, lo que cambia todo ya que no se trata solo de “dar más electricidad”, sino de rediseñarlo de manera total: el sistema desarrollado en HV-MELA-BAT, permite esa transición sin romper con lo existente ya que es compatible hacia atrás, algo clave para no empezar de cero.
Cargar más con menos red y el papel silencioso del almacenamiento: uno de los elementos más interesantes del proyecto no está en la potencia… sino en cómo se gestiona ya que para evitar que cada estación necesite una conexión masiva a la red lo que es costoso y en muchos lugares, imposible, el sistema incorpora “almacenamiento intermedio basado en baterías de segunda vida”.
Estas baterías, procedentes de vehículos eléctricos, se reutilizan para: absorber picos de demanda, reducir la potencia necesaria de conexión (hasta unos 500 kW) y suministrar el resto cuando se requiere carga máxima.
En la práctica, esto permite alcanzar potencias superiores a 1 MW sin exigir toda esa energía directamente a la red en tiempo real, lo que dicho de otra forma: se suaviza el impacto y eso cambia el juego.
Una arquitectura flexible que conecta todo, la electrónica de potencia, los sistemas de conexión de cables, contactos y la forma en que la estación interactúa con la red.
Además, el sistema se articula en torno a un bus de corriente continua (DC) que conecta como la red eléctrica, el almacenamiento, las fuentes renovables y los puntos de carga y esta arquitectura permite integrar, por ejemplo, energía solar fotovoltaica en la estación y parte de esa energía puede ir al vehículo, otra al almacenamiento.
Flexibilidad total. Y cada vez más necesaria en sistemas eléctricos con alta penetración renovable.
Además, el diseño modular con convertidores de 250 kW que se combinan, facilita adaptar la infraestructura a distintos usos: desde autobuses urbanos hasta transporte pesado internacional.
Eficiencia extrema: menos pérdidas, menos calor, menos recursos, por lo que uno de los logros técnicos más destacados del proyecto, es el desarrollo de un convertidor DC/DC aislado con:
Para ponerlo en contexto: en sistemas de alta potencia, cada punto porcentual de eficiencia cuenta. Las pérdidas energéticas se convierten en calor, en costes y en problemas de gestión térmica.
A modo de resumen:
Proyecto europeo crea tecnología de carga para vehículos eléctricos pesados con eficiencia récord del 99,26%
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