La medida se enmarca en la creciente disputa tecnológica entre los países. La decisión fue adoptada por la Comisión Federal de Comunicaciones
Buenos Aires-(Nomyc)-El mercado tecnológico enfrenta una nueva restricción, ya que Estados Unidos prohibió la entrada de Robots de origen Chino, tanto humanoides como modelos de cuatro patas, lo que afecta de forma directa a las empresas chinas que buscaban expandir su presencia en territorio estadounidense y producen el 70 por ciento de este tipo de rotos a nivel mundial y la autoridad reguladora de comunicaciones sostiene que los dispositivos presentan riesgos por posibles accesos remotos no autorizados, conocidos como puertas traseras.
La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos, responsable de regular dispositivos que emiten radioseñales, justificó la prohibición por la capacidad de estos robots de conectarse a redes wifi y Bluetooth.
“Los dispositivos electrónicos actuales pueden recopilar grandes volúmenes de información sobre los hogares y transmitirlos al exterior y la preocupación norteamericana, se centra en la posibilidad de que empresas chinas o servicios de Inteligencia extranjeros utilicen la tecnología para obtener inteligencia y tener control a distancia sobre los aparatos” se señala en el documento.
“Estos dispositivos podrían crear vulnerabilidades en la cadena de suministro que podrían perturbar la seguridad económica y nacional de Estados Unidos y podrían crear un riesgo de ciberseguridad que amenazara la infraestructura crítica estadounidense”, dijo la Comisión Federal de Comunicaciones en un comunicado.
En respuesta, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, dijo que Beijing se “ha opuesto de manera constante a lo que ella llamó la `práctica de Estados Unidos de abusar del concepto de seguridad nacional para suprimir a las empresas chinas`” y prometió “tomar las medidas necesarias” para defender sus intereses.
“El proteccionismo, no mejorará la competitividad de Estados Unidos, solo perjudicará los intereses de las empresas y los consumidores estadounidenses”, agregó en una conferencia de prensa el miércoles.
Preocupaciones sobre privacidad y recopilación de datos: la medida, según indicó el analista internacional Andrei Serbin Pont, se basa en antecedentes recientes y recordó incidentes con electrodomésticos inteligentes, como lavarropas chinos, que “transferían datos sin autorización del usuario”.
Estos aparatos, conectados a internet, enviaban información relevante sobre el entorno doméstico, lo que generó alarma sobre la protección de la privacidad y el fenómeno, no se limita a lavarropas, por lo que Serbin Pont señaló que “existen aplicaciones capaces de mapear una habitación a partir de señales de wifi activas”.
Esto, permite identificar la disposición del espacio y los movimientos de las personas presentes y el especialista consideró legítima “la preocupación ante la posibilidad de que un robot, equipado con estas funciones, recopile datos sensibles y los transfiera fuera del control del usuario”.
El debate sobre los riesgos tecnológicos no termina allí: los temores, incluyen el potencial uso de robots como herramientas de vigilancia, con el agravante de que estas tecnologías podrían quedar bajo control externo, por lo que el analista advirtió sobre el impacto de los denominados “backdoors en la seguridad de los usuarios”.
Vetos previos a tecnología china y competencia global: la reciente prohibición de robots chinos sucede a una serie de restricciones impuestas por Estados Unidos a productos tecnológicos de origen chino.
El analista recordó el “veto a la tecnología 5G de Huawei y ZTE, implementado en 2021” por lo que la competencia por la infraestructura de telecomunicaciones marcó la relación entre ambos países y agregó “Estados Unidos busca proteger su mercado y garantizar la seguridad nacional y la estrategia incluye priorizar proveedores occidentales y limitar la participación de empresas chinas en sectores considerados críticos”.
“Además de la seguridad, la decisión responde a la dificultad de competir en igualdad de condiciones con los fabricantes asiáticos” continuó el analista.
Entre las restricciones, figuran también, la prohibición de drones de DJI y routers wifi de origen chino, lo que afectan la competencia y favorecen el desarrollo de tecnología local en Estados Unidos, mientras empresas norteamericanas y europeas, lograron mayores oportunidades ante la salida de competidores chinos del mercado.
Avance de CXMT y reconfiguración del mercado de memorias RAM: en paralelo a la restricción de robots, la empresa china CXMT debutó en la bolsa y alcanzó una capitalización destacada sobre lo que Serbin Pont explicó que “CXMT produce cerca del 8 por ciento de la memoria RAM a nivel mundial y su ingreso al mercado bursátil generó un fuerte impacto financiero y puso en alerta a los fabricantes tradicionales”.
El especialista agregó “el sector de la memoria RAM es dominado por compañías surcoreanas como Samsung y Hynix, que en conjunto representan el 67 por ciento del mercado. Micron, de Estados Unidos, ocupa el tercer lugar, mientras que CXMT se posiciona en cuarto puesto y `el crecimiento de la empresa china preocupa por su rapidez y su capacidad para desafiar el liderazgo occidental`”.
La memoria RAM, utiliza semiconductores, aunque no se trata del mismo tipo de componentes que producen las fábricas de Taiwán, más allá de que el avance de CXMT refleja la expansión tecnológica de China y la consolidación de su industria en sectores estratégicos.
Impacto en América Latina y vigilancia tecnológica: latinoamerica aparece como receptora de las tensiones globales entre Estados Unidos y China y Serbin Pont sostuvo que “los países de la zona no producen semiconductores ni componentes tecnológicos de alta complejidad, pero sin embargo, estas economías se ven afectadas por la presión estadounidense y la oferta china de infraestructura y sistemas de vigilancia”.
Restricciones regulatorias y mercado tecnológico: el especialista explicó que “la FCC utiliza su potestad para regular dispositivos que emiten radioseñales como base legal para impedir la importación de robots chinos y el argumento oficial, se enfoca en la prevención de interferencias electrónicas y el resguardo del espectro electromagnético”.
La estrategia estadounidense prioriza la seguridad y la protección del mercado local frente al avance de empresas tecnológicas chinas, aunque la competencia, se extiende a sectores como la robótica, la infraestructura de telecomunicaciones y la industria de semiconductores y las medidas regulatorias, buscan frenar el ingreso de tecnología extranjera y favorecer el desarrollo de empresas nacionales y en este marco, el escenario internacional muestra una aceleración de la disputa tecnológica, con implicancias en la seguridad, la privacidad y la economía global.
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