Lo hicieron en una universidad española y es una alternativa eficiente y sencilla a las turbinas tradicionales
Buenos Aires-(Nomyc)-El proyecto del sistema capaz de transformar las vibraciones generadas por las corrientes océanicas en energía renovable fue liderado por Francisco Huera del Departamento de Ingeniería Mecánica, de la Universidad Rovira i Virgili (URV), en Cataluña, que introduce una alternativa simple y eficiente a los métodos tradicionales de generación eléctrica a partir del movimiento del agua.
El diseño, consiste en un cilindro sumergido que cuelga de un eje y que al fluir el agua en su alrededor, se forman pequeños remolinos conocidos como “vórtices” que ejercen fuerzas alternas sobre el cilindro, que comienza a oscilar de un lado a otro de manera similar a un péndulo bajo el agua.
Según Huera, “la ventaja de este sistema es que solo el cilindro se encuentra en el agua; el eje, las transmisiones y el generador pueden situarse fuera del entorno acuático”.
A diferencia de las turbinas submarinas convencionales, consolidadas como estándar en la captación de energía marina, presentan una estructura compleja y altos requisitos de mantenimiento, el nuevo sistema prescinde de componentes giratorios sumergidos.
Las turbinas actuales, aunque capturan entre el 25 y el 35 por ciento de la energía disponible, tienen problemas derivados de la corrosión por agua salada y la acumulación de organismos marinos en las palas, lo que limita su despliegue comercial.
El sistema desarrollado por la URV reemplaza las palas rotativas por un cilindro vibrante que aprovecha el fenómeno físico conocido como desprendimiento de vórtices y cuando el agua rodea el cilindro, los vórtices generan fuerzas fluctuantes que provocan la oscilación del tubo, las que se trasladan a un eje externo, lo que genera una forma sencilla y resistente de captar la energía cinética de las corrientes acuáticas.
Las primeras pruebas se realizaron en un canal de agua del Laboratorio de Interacción Fluido-Estructura de la universidad y para evaluar el desempeño del sistema, se utilizó un sensor que mide el ángulo de oscilación y un freno electromagnético que regula la resistencia del eje, simulando diferentes condiciones de carga eléctrica y los resultados, mostraron que el sistema alcanza un coeficiente de potencia de aproximadamente 15 por ciento, una cifra coherente con otras tecnologías basadas en la vibración de cilindros para la recolección de energía.
A pesar de que el rendimiento representa cerca de la mitad de la eficiencia de una turbina estándar, las principales ventajas del nuevo sistema se dan en su tamaño compacto y simplicidad mecánica.
El equipo de generación y control se mantiene en una plataforma flotante en la superficie, mientras que solo el cilindro estructural permanece sumergido, lo que facilita la implementación en entornos hostiles donde la manutención resulta compleja y costosa.
Esta tecnología, puede aplicarse en corrientes de marea, ríos sin presas e incluso adaptarse para captar energía eólica y el proyecto, transforma un problema clásico de la ingeniería, ya que las vibraciones que de manera habitual generan daños estructurales en tuberías submarinas, se convierten ahora en una fuente de electricidad renovable.
Con el concepto validado, los investigadores buscan optimizar la extracción de energía, ampliar el rango de velocidades operativas y estudiar la interacción entre múltiples dispositivos para incrementar la densidad energética.
El avance se suma a otras iniciativas recientes en el sector, como el uso de flotadores hidráulicos para captar la energía de las olas en el puerto de Los Ángeles, que también emplean innovaciones en el diseño de sistemas de generación a partir del movimiento marino.
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