Los productos electrónicos traen una escala de colores que señala el ahorro pero ¿cuál es la mejor?
Buenos Aires-(Nomyc)-La letra de los electrodomésticos corresponde a la etiqueta de eficiencia energética, que muestra la calificación del aparato según una escala que mide su consumo de energía.
De esta manera se puede identificar de manera fácil qué electrodomésticos consumen menos energía y tomar una mejor decisión de compra, aunque en ciertos productos, la etiqueta también informa sobre el consumo de agua, el nivel de ruido y la emisión de calor.
Qué etiquetas de eficiencia energética hay: las etiquetas de eficiencia energética clasifican los electrodomésticos en siete niveles, identificados por letras y colores:
Esta escala permite comparar de forma sencilla el rendimiento energético de cada aparato al momento de la compra y la elección para ahorrador energía, requiere analizar varios aspectos clave antes de la compra:
En primer lugar, revisar la etiqueta de eficiencia energética, que clasifica el consumo del aparato en una escala de la A a la G y mientras la letra A, acompañada de color verde, señala el mayor nivel de eficiencia, la G, en rojo, indica el mayor consumo.
Priorizar siempre los modelos con calificación A o B es lo ideal, ya que aunque suelen tener un precio inicial más alto, permiten un ahorro significativo en la factura eléctrica a lo largo del tiempo.
Considerar la capacidad y el tamaño del electrodoméstico: adquirir solo el que se necesite, ya que un aparato sobredimensionado gasta más energía de la necesaria y consultar si la etiqueta incluye información adicional sobre el consumo de agua, el nivel de ruido o la emisión de calor, sobre todo el lavarropas, lavavajillas y heraderas, también se recomienda para optimizar aún más, su elección.
Cómo ahorrar energía si los electrodomésticos no tienen una buena clasificación:
Cómo ahorrar agua cuando se de usa el lavarropa: aunque ahorrar energía es fundamental, el ahorro de agua resulta igual de clave al utilizar la lavadora y para optimizar ambos recursos, selecciona programas de lavado ecológicos o de bajo consumo, ya que emplean menos agua y energía por ciclo.
Utilizar el lavarropa solo cuando se tenga la carga completa, para evitar lavar pocas prendas y ajusta siempre el nivel de agua al volumen de ropa, junto al uso de detergentes eficientes en ciclos cortos y en frío, permite ahorrar tanto agua como electricidad.
Además, realizar un mantenimiento regular del aparato, limpiando filtros y revisando que no haya fugas, para asegurar su funcionamiento óptimo y evitar desperdicios ya que
estas prácticas ayudan a reducir el impacto ambiental y también se reflejan en un menor gasto mensual en los servicios básicos como lo son la energía y el agua.
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