El futuro que se vislumbra no pinta bien: sistemas fragmentados, suscripciones y hasta anuncios
Buenos Aires-(Nomyc)-Un Volkswagen Polo de 10 años, tiene una pantalla donde se pueden ver estadísticas del coche y poner radio o Spotify y poco más, pero si se quiere disfrutar de un navegador GPS, hay que colocar el teléfono en un soporte en la rejilla y a funcionar y en otro auto, con una pantalla más grande que una tablet en la que se puede visitar Xataka desde la web, ver vídeos o jugar una partida , ya que lo de Android Auto, es una maravilla, pero si se conecta un iPhone, usar apps como Waze en CarPlay, también es otra historia.
Para alguien que tiene una pantalla “tonta” en su coche y la intención de no renovarlo en el próximo lustro, Android Auto y Apple CarPlay suenan a melodía celestial, aunque los sistemas de Infoentretenimiento de Google y Apple están en retroceso: hay fabricantes que deciden apearse, de modo que sus nuevos modelos se quedan fuera.
Adiós a Android Auto y Apple CarPlay: el verano pasado en Europa y pese a los retrasos, Apple prometía felicidad con su Apple CarPlay Ultra en ciernes hasta que se llevó un portazo de las marcas: apenas quedan Aston Martin y Porsche, mientras que Land Rover, Mercedes-Benz, Nissan, Ford, Lincoln, Audi, Jaguar, Acura, Volvo, Honda, Renault, Infinity y Polestar, decidieron dejar de usarlo.
En otoño europeo, la cúpula de General Motors explicaba en un podcast de The Verge que tenía la intención de quitar ambos sistemas de infoentretenimiento de sus vehículos más nuevos para sustituirlos por un sistema propio aderezado con Gemini.
Por último, marcas alemanas como BMW, Mercedes-Benz, o Volkswagen se unieron para crear una alternativa open source llamado “Safety Open Vehicle Core” y S- Core, su abreviación, es una infraestructura base con lo esencial a partir de la cual cada fabricante construirá su capa de personalización adaptada.
Es una cuestión de control: Android Auto y Apple CarPlay proporcionan una experiencia unificada y mainstream al alcance de la mayoría que tenga un smartphone e implementarlos no es caro, aunque no es tanto por el dinero que gastan poniendo Android Auto y Apple CarPlay y sí por lo que dejan de ganar.
Con sus respectivos sistemas de infoentretenimiento, Apple recogen información como la posición y cómo esta varía con el tiempo, lo que permite saber su velocidad, horarios, rutas frecuentes... por poner algunos ejemplos sencillos y también saben qué apps se usan y cuándo.
Una puerta abierta al filón de las suscripciones: en los últimos años se ha visto cómo grandes fabricantes se lanzaban a un modelo de suscripción para liberar ciertas funciones premium del hardware: Volkswagen para desbloquear toda la potencia, los polémicos asientos calefactables de BMW luego se echó atrás, Mercedes y sus mejoras de aceleración por suscripción, o Polestar por ofrecer paquetes de rendimiento similares.
Gracias a este servicio Premium, tener acceso a información detallada sobre hábitos de uso permitiría establecer un perfil de usuario y ofrecer así una experiencia más personalizada en forma de suscripción.
Materializarlo no será fácil ni rápido: la noticia de GM detallaba que la medida se implementaría en los próximos años y ni siquiera implica una desvinculación completa en tanto en cuanto no elimina completamente a Google de la ecuación, ya que implementa Gemini, la gran apuesta de la empresa de Menlo Park y la IA de Google, no es parca en captar información, sino que usar un fork de Android, también podría ser una opción interesante.
La vía de las empresas alemanas parece más viable y de hecho, su calendario de versiones preliminares está disponible en HitHub y hasta ahora lo van cumpliendo a rajatabla, aunque una cosa es que sean capaces de crear una plataforma y otra la experiencia que ofrezca.
Qué frío hace fuera de Android Auto y CarPlay: una de las grandes ventajas de Android Auto es la cantidad y calidad de apps compatibles: pensar en una plataforma sin Google Maps, Waze o Spotify se sentiría un enorme paso atrás, por lo que después, tendrán que conseguir que las empresas que están detrás se lleven sus apps a estos sistemas y aunque lo logren, luego hay otras situaciones como las actualizaciones su frecuencia.
La vida sin Android Auto ni Apple CarPlay es una opción y sino que se lo digan a Rivian o Tesla, pero al final todo es cuestión de experiencia de usuario, que no se sienta como dar un paso atrás, ya que comprar un coche y sobre todo si es de gama alta, encontrarse un retroceso no es algo bueno.
Que te cobren un plus por desbloquear funciones o eliminar publicidad tampoco y el escenario de tener que pagar una cuota mensual por acceder a unos mapas y extras cuando se tiene una alternativa sólida y gratis en el mercado, suena a absurdo y en cualquier caso, soplan vientos de cambio en las pantallas de los coches.
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