Más de 400 especialistas se reunieron en Buenos Aires en la InmunoXperience 2026 para abordar la marcha atópica y el papel de la inflamación tipo 2 en distintas enfermedades
Una niña de tres años con eccema persistente en los pliegues del codo. Un adolescente que desarrolla asma a los diez años. Un adulto de cuarenta años que descubre que perdió el olfato por pólipos nasales, son historias clínicas distintas que ilustran cómo enfermedades de la piel y de las vías respiratorias pueden compartir mecanismos de inflamación tipo 2.
La llamada “Marcha Atópica” (MA )describe, de manera específica, una trayectoria observada en algunos pacientes en la que la Dermatitis Atópica (DA), cuyo Día Mundial se celebra hoy, aparece en los primeros años de vida y puede preceder a otras enfermedades alérgicas, como Rinitis Alérgica y Asma, en un concepto que es uno de los ejes del InmunoXperience 2026, el evento científico organizado por Sanofi que reunió a más de 400 dermatólogos, alergistas, neumonólogos y otorrinolaringólogos de América Latina.
La convocatoria de especialistas de distintas disciplinas respondió a una comprensión cada vez más integral de la marcha atópica, una trayectoria clínica que puede comenzar en los primeros años de vida con dermatitis atópica y, en algunos pacientes, continuar con otras enfermedades alérgicas como Alergia Alimentaria, Rinitis Alérgica y Asma.
Esta progresión, no ocurre de la misma manera en todas las personas, pero su reconocimiento permite comprender cómo diferentes manifestaciones atópicas pueden aparecer a lo largo de la vida y refuerza la importancia de identificarlas y abordarlas de manera temprana e integral y la magnitud del problema en la región es considerable: en DA, los datos revelan prevalencias que preocupan: 22,5 por ciento en niños de 6 a 7 años en Ecuador, 20,9 por ciento en Colombia (mismo grupo etario) y 24,6 por ciento en adolescentes colombianos, mientras que en México, la enfermedad afecta a más del 10 por ciento de la población,mientras que en Argentina se estima en 9,7 por ciento en niños.
En referencia al Asma, un estudio en seis ciudades de Colombia reportó una prevalencia de síntomas del 10,4 por ciento, en México, la Fase I del Global Asthma Network documentó sibilancias en 10,2 por ciento de escolares de 6 a 7 años y 11,6 por ciento de adolescentes de 13 a14 años.
En referencia a la EPOC, el panorama también es preocupante, ya que en Argentina, el estudio EPOC.AR estimó una prevalencia de 14,5 por ciento en adultos de 40 años o más, proyectando que más de 2,3 millones de argentinos viven con la enfermedad.
En Colombia, PREPOCOL encontró una prevalencia espirométrica global de 8,9 por ciento en personas de 40 años, mientras que en Ciudad de México se reportó 7,8 por ciento, en adultos de 40 años o más.
La MA archa atópica o una trayectoria heterogénea, no inevitable: todo puede comenzar con una piel irritada en los primeros meses de vida, pero para muchos niños, ese primer signo es apenas el punto de partida de un camino mucho más largo.
“El concepto de `Marcha Atópica` describe una secuencia que comienza en los primeros años de vida con dermatitis atópica y puede progresar hacia alergias alimentarias, rinitis alérgica, asma y otras manifestaciones inflamatorias, como consecuencia de una trayectoria inmunológica”, explicó Helena Vidaurri, médica dermatóloga pediatra adscrita al Servicio de Pediatría del Hospital General de México "Dr.Eduardo Liceaga”.
La buena noticia es que esta trayectoria no está escrita en piedra. Aunque el patrón es reconocible, no es un destino inevitable: la ciencia hoy apunta hacia una ventana de oportunidad donde actuar a tiempo podría cambiar el rumbo de la enfermedad.
“Controlar de manera temprana y sostenida la enfermedad es un objetivo clínico importante. Lo que todavía se investiga es si una intervención precoz puede modificar la historia natural de la marcha atópica y prevenir la aparición de nuevas enfermedades alérgicas”, señaló Bethy Camargo Vargas, neumonóloga pediatra del Hospital Militar Central de Colombia.
Esta hipótesis, sobre que intervenir a tiempo podría alterar el curso de toda una cascada alérgica, es hoy uno de los frentes de investigación más prometedores en el abordaje de las enfermedades atópicas y redefine la manera en que médicos y familias enfrentan el primer diagnóstico: no como un episodio aislado, sino como una oportunidad temprana de proteger el futuro de salud del paciente.
El costo de no actuar a tiempo: la inflamación persistente en elasma puede provocar cambios permanentes en la estructura de las vías respiratorias que afectan la capacidad para respirar.
Aunque de manera tradicional se consideraba que estos cambios eran irreversibles, la evidencia reciente muestra que los tratamientos biológicos dirigidos a vías inflamatorias específicas pueden mejorar la función pulmonar y revertir algunos de estos daños estructurales, con resultados que incluso superan a los observados con tratamientos convencionales como los corticoides inhalados. Sin embargo, aún se investiga el alcance total de su efectividad: ¿pueden estos tratamientos prevenir el daño si se administran tempranamente? ¿Cuánto de lo ya dañado puede recuperarse? Estas son preguntas clave que la ciencia continúa en exploración.
La función pulmonar también sigue trayectorias a lo largo de la vida. Un estudio de cohorte que dio seguimiento a más de 2.400 personas desde la infancia hasta los 53 años identificó seis trayectorias distintas de función pulmonar, tres de las cuales concentraron el 75 por ciento de la carga total de EPOC en la edad adulta.
Quienes mostraron un declive acelerado desde edades tempranas tuvieron un riesgo hasta 35 veces mayor de desarrollar EPOC en comparación con quienes mantuvieron una trayectoria promedio.
En dermatología, el concepto de Cumulative Life Course Impairment (CLCI) o Carga Acumulada a lo Largo de la Vida, describe cómo la carga física y psicosocial de enfermedades crónicas de la piel, incluida la dermatitis atópica, puede acumularse a lo largo de toda la vida del paciente, generando un daño que en muchos casos resulta irreversible.
Una revisión sistemática que analizó 25 estudios en pacientes con psoriasis, dermatitis atópica e hidradenitis supurativa identificó 22 factores de riesgo asociados a esta carga acumulada, siendo la gravedad de la enfermedad y las comorbilidades los más estudiados.
El nuevo paradigma: tratar la causa, no solo los síntomas: “Los tratamientos biológicos han abierto una nueva etapa al permitir intervenir sobre mecanismos inmunológicos específicos en pacientes seleccionados” explicó Gabriel García, Director del Centro en Investigaciones Respiratorias de La Plata (CEPIR) y Vicepresidente de ALAT.
“En asma grave, los ensayos clínicos muestran reducciones de exacerbaciones y hospitalizaciones, además de mejoras en función pulmonar y control de la enfermedad; estos beneficios son, en general, mayores cuando existe evidencia de inflamación tipo 2”, continuó el Director del CEPIR.
Los biológicos, también pueden reducir el uso de corticoides sistémicos en pacientes con asma grave, lo que es relevante porque la exposición repetida o prolongada a corticoides sistémicos se asocia con un mayor riesgo de efectos adversos agudos y crónicos, y ese riesgo aumenta con la exposición acumulada.
Un hito para la medicina latinoamericana: InmunoXperience 2026 propuso una mirada multidisciplinaria sobre enfermedades en las que la inflamación tipo 2 puede desempeñar un papel relevante, ya que más de 400 especialistas de distintas disciplinas buscó favorecer un abordaje que considere mecanismos, fenotipos y trayectorias clínicas, sin asumir que todas las enfermedades comparten la misma historia natural.
“Compartir en InmunoXperience permitiró a sus asistentes atender de manera efectiva la dermatitis atópica de sus pacientes, entendiéndola como un padecimiento multisistémico, susceptible de tratamiento altamente dirigido, eficaz, duradero, y seguro, para mejorar el estado actual y futuro de los pacientes", afirmó Helena Vidaurri de la Cruz, Dermatóloga del Hospital General de México Eduardo Liceaga.
El mensaje que emerge del encuentro es, al mismo tiempo, urgente y esperanzador: Urgente, porque el daño que genera la inflamación no controlada comienza mucho antes de que los síntomas graves aparezcan —y la ciencia sugiere que existe una ventana de oportunidad temprana en la que intervenir sobre la barrera cutánea podría prevenir el desarrollo de nuevas enfermedades alérgicas-.
Al mismo tiempo, identificar con precisión el mecanismo inflamatorio y el fenotipo de cada paciente permite orientar mejor las decisiones terapéuticas en enfermedades como el asma grave, la rinosinusitis crónica, la EPOC y otros trastornos asociados con inflamación Tipo 2.
Actividad para la comunidad: en el marco del Día Mundial de la DA, la Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis (AEPSO) presentó los resultados de una encuesta realizada a pacientes y sus cuidadores que revela las dificultades que persisten para acceder y sostener la atención y los tratamientos, y el impacto que esta situación tiene sobre su calidad de vida.
Según el relevamiento, el 48,5 por ciento de quienes participaron postergó o suspendió consultas médicas por motivos económicos y el 44,8 por ciento tuvo inconvenientes para acceder a medicamentos.
En este marco, el miércoles 16 de septiembre a partir de las 19:00, quienes quieran conocer más de esta enfermedad podrán sumarse y participar de “Atopika”, el 6to Congreso Argentino para Pacientes con Dermatitis Atópica, ingresando a: https://www.atopika.com.ar/
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