Estas señales invisibles podrían ser la clave de todo y ayudar a resolver el misterio de la conciencia, una de las tareas más complejas emprendidas por la humanidad
Buenos Aires-(Nomyc)-A la naturaleza no le gustan el vacío y lo mismo puede decirse de los misterios de la ciencia y cuando nos encontramos con fenómenos que desafían nuestras teorías y leyes actuales, una multitud de hipótesis surge de manaera rápida para llenar el vacío, lo que es muy evidente en la física, donde nuevas observaciones dieron lugar a teorías como la del caos, la teoría de cuerdas y la teoría de la materia oscura fría, pero sin embargo, este fenómeno también se observa en el campo de la mente consciente.
En resumen, no se entiende de manera completa, por qué pensamos y existimos, aunque muchas teorías intentan desentrañar el fenómeno biológico de la conciencia, algunas de las que comparan el cerebro con una computadora, donde las neuronas actúan como transistores, mientras que otras, sugieren que el cerebro no es algorítmico y que la conciencia podría tener una cualidad cuántica.
Una teoría en particular gana terreno durante los últimos tiempos, que sugiere que la conciencia humana podría explicarse a través de los Campos Electromagnéticos, conocidos como “Campos Efápticos”, generados por las neuronas durante los disparos sinápticos y estos campos, son los mismos que, por ejemplo, permiten que un electroencefalograma (EEG) registre la actividad cerebral.
En un artículo de opinión publicado en Scientific American, Tamlyn Hunt, investigadora asociada en psicología del laboratorio META de la Universidad de California en Santa Bárbara, explicó “el término ‘efáptico’ en acoplamiento efáptico simplemente significa ‘tocar’. Aunque no son muy conocidos, los efectos de los campos efápticos son el resultado de interacciones eléctricas y magnéticas básicas que alimentan nuestras células”.
“Resultados experimentales intrigantes", continuó, “sugieren que estas fuerzas desempeñan un papel más importante en el cerebro de lo que se sospechaba, y tal vez incluso en la conciencia” agrega Hunt.
La investigadora detalló un estudio de 2019 en el que investigadores de la Universidad Case Western Reserve en Ohio seccionaron el hipocampo de un ratón y a pesar de esta separación, el equipo registró actividad que podía “saltar” a través del corte, un fenómeno posible únicamente debido al acoplamiento del campo eléctrico, en un efecto que desapareció, cuando las secciones estuvieron separadas por más de 400 micras.
“Fue un momento increíble,” declaró Dominique M. Durand, autor principal del estudio y agregó “para nosotros y para todos los científicos a quienes se lo contamos”.
Este efecto eléctrico podría ayudar a explicar otro problema de nuestra comprensión actual de la conciencia, basada en las neuronas: las vías normales de espigas son demasiado lentas para explicar la función cognitiva, aunque cuando se unen a la velocidad de estos efectos de campo efáptico, esa velocidad aumenta unas 5.000 veces, según otro estudio de 2020.
Aunque esta teoría está gana terreno, aún queda mucho por descubrir, ya que los Campos Efápticos y otras teorías de la conciencia se basan en métodos computacionales, pero pocos abordan el “problema difícil" de la conciencia: cómo los procesos biológicos generan la experiencia subjetiva.
No obstante, si algo nos enseña la historia de la ciencia, es que esos vacíos de conocimiento, llenos de hipótesis, se pueden transformar en hechos comprobados con pruebas suficientes, datos y verificaciones y resolver el misterio de la conciencia, es una de las tareas más complejas emprendidas por la humanidad, pero a medida que desentrañamos las maquinaciones biológicas del cerebro, los contornos difusos de la conciencia se van aclarando.
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