El hallazgo realizado en Marruecos, revela restos con rasgos anatómicos distintos y aporta nuevas claves sobre el origen del Homo sapiens
Buenos Aires-(Nomyc)-Los restos fósiles de una nueva especie de homínidos perteneciente al linaje del Homo sapiens, con una antigüedad de alrededor de 773.000 años, fueron descubiertos por un equipo internacional de investigadores en Casablanca, Marruecos, según el estudio, publicado en la revista científica Nature, informa un momento clave de la evolución humana, cercano a la separación entre los linajes africanos y euroasiáticos.
Los fósiles, incluyen mandíbulas, dientes y vértebras que pertenecían al menos a tres individuos, un adulto, un niño y otro adulto con diferente contextura y según los científicos, “los restos tienen una combinación de características antiguas, propias del Homo erectus, junto con rasgos más modernos que anticipan tanto a los humanos actuales como a los neandertales.
Uno de los puntos más sorprendentes del descubrimiento es que los restos, aunque son más modernos que los fósiles de Homo antecessor encontrados en la sierra de Atapuerca, en España, muestran rasgos anatómicos distintos. Esta diferencia sugiere que las poblaciones humanas de África y Europa habrían seguido trayectorias evolutivas parecidas, pero no iguales, durante el Pleistoceno temprano y medio.
“Este estudio revela un vacío clave del registro africano justo cerca del intervalo en que la genética sitúa entre la separación que acaba en homo sapien y neandertal” señala Juan Ignacio Morales, investigador en el Instituto Catalán de Paleontología Humana y Evolución Social.
Según los investigadores, la morfología de estos homínidos los sitúa en la base del linaje del Homo sapiens y refuerza la hipótesis de que el último ancestro común de los humanos modernos, los neandertales y los denisovanos habría vivido en África, y no en Eurasia, como se planteó durante décadas.
Los investigadores estudiaron mediante una moderna tecnología, denominada “datación magnetoestratigrafía” de alta resolución, tanto los restos fósiles como los cimientos circundantes, concluyendo que corresponden a unos 773,000 años, explica Asier Gómez, investigador de la Universidad del País Vasco (norte de España).
Aunque la falta de cráneos completos y de material genético antiguo limita algunas conclusiones, los científicos destacan que este hallazgo abre nuevas líneas de investigación y consolida al norte de África como una región clave para comprender el origen de nuestra especie.
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