El dato surge de estimaciones realizadas a partir del consumo promedio de bebidas, snacks y otros alimentos durante las reuniones para ver los partidos
Buenos Aires-(Nomyc)-Es indudable que en Argentina, cada cuantro años cuando se juega el Campeonato Mundial de Fútbol, sus habitantes se unen sin que importen diferencias de ningún tipo, que hasta días antes los podían separlas de manera importante, pero además de algunos problemas de salud que pueden agudizarse debido a los festejos y situaciones negativas de la Selección, las reuniones que millones de argentinos organizan para seguir los partidos del equipo que defiende el Título, podrían producir más de 650 toneladas de residuos plásticos por encuentro, según estimaciones de Ecoplas, asociación civil especializada en plásticos y medio ambiente.
El cálculo, surge de proyectar los residuos plásticos que se generan en un encuentro promedio de cinco personas sobre los más de tres millones de hogares que suelen ver los partidos de la Selección en el país y los residuos estarán conformados por botellas, tapitas, envoltorios de snacks, bandejas, bolsas y potes de helado.
Según la estimación, cada hogar genera un promedio de 219 gramos de residuos plásticos por partido y si se toma una base de 100 mil viviendas, el volumen alcanza los 21.900 kilos, por lo que si se extrapola este número, al total de hogares que siguen a la Selección, la cifra supera las 650 toneladas en una sola jornada.
Al tratarse de materiales reciclables, especialistas advierten que es posible su recuperación si se efectúa la separación de residuos desde su origen ya que según la diretora ejecutiva de Ecoplas, Verónica Ramos “El plástico cumple una función importante porque protege alimentos y bebidas y ayuda a reducir desperdicios. Hay una oportunidad para su reutilización si se separa una vez finalizado su uso”.
Según la entidad, los residuos plásticos generados por 100.000 hogares durante un partido podrían transformarse en aproximadamente 7.300 butacas de estadio fabricadas con material reciclado.
“La separación domiciliaria es fundamental. Cuando los residuos se separan correctamente, el plástico deja de ser un descarte y se convierte en una materia prima que puede reincorporarse al circuito productivo”, señala Ramos.
En Argentina, el reciclado de plásticos se multiplicó por cinco en los últimos 20 años, aunque sin embargo, desde Ecoplas sostienen que el principal desafío sigue siendo aumentar la cantidad de hogares que separan sus residuos para facilitar su recuperación y reciclaje.
“Sin ese paso, no hay reciclaje posible”, afirma Ramos y agrega “No hace falta lavar los envases en profundidad. Con un enjuague rápido y desecharlos en la bolsa verde alcanza. Es un gesto muy simple, pero cuando lo hacen millones de personas al mismo tiempo, el impacto es enorme”.
En un contexto en el que el consumo y la generación de residuos plásticos aumentan al ritmo de cada partido, el Mundial se convierte también en una oportunidad para fortalecer los hábitos sustentables en cada hogar.
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